User-agent: Mediapartners-Google Disallow: El Club de la Cazuela

26.4.09

¡Volver a empezar!

Los que visitan asiduamente este blog habrán notado que han desaparecido elementos de la decoración característicos de este lugar: enlaces, artilugios, cuadros, fotos y menciones... Y estarán pensando que estoy a medio camino entre cambio de diseño y mudanza. Y tengo que aclarar que ni una cosa ni la otra. Sencillamente, como se dice a modo de sentencia la curiosidad mato al gato, y el exceso de confianza me han llevado a cometer un error muy común cuando se empieza a ser blogger, pero a estas alturas es poco menos que imperdonable. Cuantas veces hemos leído que "antes de hacer cambios hay que copiar siempre la plantilla", pues un montón de veces. Últimamente no lo venía haciendo por lo que la copia que conservo no recoge los últimos artilugios (gadget) instalados en el blog. Lo que mas me angustia en este momento es recuperar cuanto antes los enlaces que tenía con mis amigos. Por esta razón, si alguien echa en falta el suyo tendrá que disculparme hasta que normalice la situación.

A veces, viene bien que ocurran este tipo de tropezones porque nos enseña a ser mas humildes.

Ahora toca "Volver a empezar" como el título de la película de José Luis Garci, pero este trabajo le valió a su director un merecido Oscar. Yo en cambio, merezco volver a empezar y recibir un sonado coscorrón por manazas.

16.4.09

La importancia de comer verduras

Desde mi mas tierna infancia las verduras y hortalizas han estado siempre presentes en mi dieta, desde aquellos tiempos en los que mi madre nos alimentaba haciéndonos las papillas a base de verduras mucho antes de que se inventaran los tarros de potitos. Después del tiempo transcurrido aún conservo el gusto por las verduras de las que sigo disfrutando pero ya preparadas en revueltos, salteados y esparragados...

Se puede decir que desde la antigüedad las verduras y hortalizas forman parte importante de nuestra dieta, la llamada Dieta Mediterránea, que ha significado fuente de salud porque desde siempre nos hemos alimentado aprovechando la riqueza de productos que ofrece esta tierra. Los romanos que tenían fama de ser un pueblo de buena cultura gastronómica y también eran sobradamente conocidos por sus excesos de toda índole, tenían en Andalucía la despensa de Roma en tiempos de Julio César.
Las verduras, hortalizas, frutas, cereales, legumbres, pescado, sin abusar de la carne, junto con el aceite de oliva, han estado siempre presentes en nuestros hábitos alimentarios, unido a nuestra ancestral cultura vinícola, porque el vino con moderación entre otras buenas cualidades facilita la digestión.

Las costumbres cambian por desgracia, y eso lleva aparejado una serie de problemas como consecuencia de una mala alimentación: obesidad, enfermedades cardiovasculares y el colesterol que se ha convertido en una enfermedad común entre la población. Nos hemos dejado influenciar por otras culturas y no queda mas remedio que volver a los guisos de legumbres, y a las verduras, desechando en lo posible el fast food o comida rápida, que yo definiría como comida basura de clara influencia y características anglosajonas, como son las hamburguesas, salchichas y patatas fritas, todo esto aderezado de diversas salsas como: mayonesa, mostaza, ketchup, con sus correspondientes aditivos añadidos, como conservantes, colorantes, antiapelmazantes, estabilizantes, etc. Con esto se consigue potenciar el sabor y estimular el apetito, con el tiempo, alteran la percepción del sentido del gusto y crean hábito.

Hay que evitar el consumo continuado de este tipo de alimentos, porque la población mas joven tiende a incluir este tipo de productos como base de su dieta, sin sospechar las deficiencias nutricionales que esto acarrea. Los altos contenidos en grasas saturadas de estos productos, también en la bollería, precocinados, etc. son causantes de los elevados índices de colesterol.

Esta es una de la razones de peso, y nunca mejor dicho, para continuar consumiendo alimentos frescos -como antes nos enseñaron nuestros mayores-. Y que son tan importantes en nuestra pirámide alimenticia.

Alcachofas de Montilla

12.4.09

Manuel Torres, el saber que da la experiencía

El trabajo bien hecho de un veterano profesional de hostelería
Manuel TorresEn unos tiempos en los que los cocineros han alcanzado tal nivel de fama que se han convertido en estrellas de relumbrón. Conviene hacer un acto de reflexión porque se puede llegar a creer que un cocinero lo es todo dentro del amplio sector de la restauración, como si el resto del personal fuesen meros comparsas. En ocasiones, se ningunea la figura del Jefe de Sala/Maître, tan importante o igual que la del Jefe de cocina. Pero ocurre generalmente que estos cocineros que a todos nos resuenan sus nombres en la cabeza son a la vez los propietarios del restaurante, de ahí que el mérito no lo quieran compartir con nadie.

Manolo Torres nos confiesa desde su experiencia de más de 35 años en hostelería, que uno de los secretos de su trabajo es tener la suficiente psicología para saber cómo hay que llegar en cada momento al cliente. "A veces, hay clientes que demandan cercanía de trato y otras que observo que necesita de cierta distancia".

Y es aquí, donde se pone de manifiesto la importancia de su profesión como responsable directo con el cliente. Por eso, es necesario que exista una buena cocina y un servicio que este a la altura de los platos que se ofrecen.
Torres, atesora una gran formación que le ha procurado ser un gran conocedor de la restauración clásica y su estilo de servicio lo pone en práctica cada día en el restaurante Las Camachas. Donde se cuida la importancia de los detalles.
Entre las muchas funciones de un Jefe de Sala/Maître, está la de planificar, organizar, desarrollar, controlar y gestionar las actividades que se realizan en la prestación de servicios de comida y/o bebida, coordinando y supervisando los distintos recursos que intervienen en el departamento para conseguir el máximo nivel de calidad y mirando la comodidad del cliente.


Manuel Torres, trabajando con el rechoud
En el último Salón Gourmet celebrado en Madrid estos días, hubo un concurso para premiar al mejor Jefe de Sala, quizás en justo desagravio con los cocineros mediáticos y para darle la importancia que tienen estos profesionales del restaurante. Algunos de los requisitos que se les pedía era saber emplatar al igual que ser capaces de confeccionar un menú, pasando por servir y poner una mesa.
Todas estas labores mas las anteriormente descritas se concentran en el saber de este profesional montillano, que desde su dilatada experiencia ha pasado por todos los puestos hasta crecer como el gran profesional que es hoy en día.

10.4.09

Una de romanos

Romanos de Montilla

Luis Rubio Carretero, Manuel Ramirez Climent, Francisco Criado, Juan "El del Billar", y agachado José Naranjo.


A mí modo de ver, si hay un acto que le da carácter singular a la Semana Santa de Montilla con respecto a la de otros pueblos, ese es sin duda el ver desfilar a la Centuria Romana Munda.

Esta costumbre romana de prender a Jesús y escoltarlo en interminable procesión por las calles de Montilla, es antiquísima, tanto, que yo la recuerdo de chiquillo y medio siglo me contempla. Pero incluso mí padre me contaba que había conocido de joven la banda de los romanos. Un primo hermano de mí padre, Manuel Portero, llegó a desfilar durante años en la banda de los romanos con el estandarte del águila, (el mas preciado de los estandartes de las legiones romanas). Hombre alto y con una cara de rasgos duros, portaba el estandarte con marcialidad y dando unas revueltas llenas de vigor y vistosidad, algo que después los sucesivos aquilifer (soldado romano que portaba el estandarte) han seguido imitando esta forma de llevar el águila pero con desigual resultado. Y es que, de algo le tuvo que servir el haber estado varios años de legionario en Melilla. De allí se trajo también unos cuantos tatuajes, recuerdo uno en particular que tenía en la cara interior del antebrazo de una mujer en bañador, cuando tensaba los músculos la mujer movía las caderas, y eso provocaba las risas entre la chiquillería.


Esto que comento de mí tío Manuel es de la época del blanco y negro, muy anterior a esta generación de romanos montillanos que ilustra este post. La Semana Santa nos ofrece valiosas imágenes y anécdotas del sentir popular de esta tradición semana santera. Tradición que incluso estuvo un tanto desparecida cuando los romanos desfilaban con trajes prestados y a cambio de unos bocadillos y algo de metal. Mucho ha llovido desde que aquellos trajes y armaduras se guardaban en el almacén del “Telar” dormitando hasta la próxima Semana Santa.

Con la visión que ofrece el tiempo transcurrido, hay que reconocer la labor encomiable de un grupo de entusiastas que crearon la Centuria Romana Munda, hace ahora 25 años.


Y es que, en todo este tiempo esta asociación con sus actividades vinculadas a la Semana Santa han puesto a este pueblo en lo más alto. Especialmente significativa es la Sentencia Romana, que alcanza difusión nacional.

Como original es el acto del Prendimiento, la recuperación de una tradición que estaba en olvido y que la Centuria Romana recreaba prendiendo a Jesús ante el pueblo de Montilla en la tarde del Jueves Santo. Pero, la ausencia de sensatez dio lugar a la falta de “entendimiento”, y desde el año 2001 este acto lo realiza una formación de romanos de la propia Hermandad de Jesús Preso y María Santísima de la Esperanza. Pero esta es otra historia.


Cristo en la Flagelación, imagen realizada por los artistas montillanos Solano Salido Jiménez y su hijo Francisco Salido Mendoza. Esta imagen dejó de procesionar el Jueves Santo, y hace años que duerme el sueño de los justos en la sala de utillajes de esta Hermandad.

4.4.09

Calidad gastronómica

Ilustración del libro 300 recetas de Córdoba
Un reciente estudio de la UCE (Unión de Consumidores) pone de manifiesto el grado de satisfacción de los turistas que visitan Andalucía. Dentro de este informe la gastronomía de Córdoba es la mas valorada por los turistas.

Un 15% la considera "excelente" y un 81% "buena".Un 2% de los encuestados cree que la higiene es mejorable.

En referencia al sector hostelero la encuesta muestra que los visitantes de Córdoba son los que están más satisfechos con la gastronomía andaluza. Un 15% de los encuestados la consideran "excelente" y un 81% la valora como "buena". Esta puntuación supera el dato del 89% que es la media de Andalucía de respuestas buena y excelente.

También es muy positiva la valoración con respecto a la variedad en la oferta y la relación entre calidad y precio. Un 82% de los encuestados en Córdoba la califican como "buena" y otro 16% la ve "excelente". En Andalucía, el 54% de los turistas afirma tener ese mismo nivel de satisfacción.

Las cuestiones sobre gastronomía, que es en general el aspecto mejor valorado de toda la encuesta para el conjunto de Andalucía y para Córdoba en particular, buscan que los visitantes valoren la variedad, el tipismo, la calidad de los productos y sus características saludables.

PUNTUACION GLOBAL También Córdoba está por delante del resto de capitales andaluzas en cuanto a valoración final de los visitantes. El 66% de los visitantes afirma que Córdoba cumplió sus expectativas y un 23% aseguró que se había llevado una grata sorpresa. En el resultado general andaluz, un 47% de los encuestados respondió que su percepción se correspondía con lo que esperaba, un 21% aseguró que le había sorprendido la calidad del sector hostelero y un 10% aseguró que Andalucía, en cuanto a hostelería, le decepcionó.

En cuanto a la crítica con respecto a Córdoba, solo un 2% de los encuestados creen que la higiene es mejorable y un 8% aseguran que hubieran esperado un precio mejor. Esa misma pregunta extendida al global andaluz da un dato negativo del 15% con respecto a la higiene y un 20% cree que los precios de la hostelería andaluza son caros.

Los establecimientos mejor valorados en Córdoba son los restaurantes, seguidos de los especializados y finalmente los bares (pero solo los suspende el 1% de los visitantes). En el dato general andaluz, los establecimientos mejor valorados son los restaurantes, seguidos de los especializados y los bares, que un 8% califica de forma negativa.

Para realizar este estudio, UCE-Andalucía ha encuestado a 800 turistas que han acudido a bares, restaurantes, cafeterías y hoteles de las ocho provincias de Andalucía. El estudio se divide en siete grandes bloques que son: variedad en la oferta y relación entre calidad y precio; higiene y limpieza; información y atención al usuario; gastronomía y restauración; valoración global, y principales quejas de los usuarios. (fuente: UCE y Diario Córdoba)

1.4.09

Manitas de cerdo en salsa

Cazuela de manitas de cerdoCazuela de manitas de cerdo
"Cochino, porque se le dice a cualquiera cochino como una manera de insultar al vecino cuando quien lo dice ni ofende ni ná"... Esto cantaba en merecido homenaje al vituperado gorrino el desaparecido artista Pepe da Rosa, autor de letras tan singulares como aquella que se hizo bastante popular del personaje de JR.
Cerdo, puerco (porcus-i, del latín), marrano (mah rein, voz árabe que significa cosa prohibida),
Y es que, se ha utilizado de manera despectiva y para otros menesteres el nombre de este noble animal, tan presente en nuestra dieta y que tantas veladas de gloria nos ha procurado con sus curados jamones, lomos, tocinos y demás embutidos, porque digo lo mismo que decía mi abuelo: "del cochino me gustan hasta los andares".
Nosotros nos disponemos a cocinar unas "manitas" no patitas, ni patas, ni uñas. "Manitas", dicho con cariño y con el afecto que nos merece quien nos ha procurado tanto bien saciando nuestras necesidades. Tan parecido a nosotros en su anatomía interior, que por tener tiene hasta apéndice. De ahí que en mas de una ocasión haya oído mencionar a nuestros mayores el dicho: "Si quieres conocer tu cuerpo mata un puerco".

Nos metemos en faena para cocinar este plato de la cocina tradicional, y lo primero es conseguir unas manitas en la carnicería de confianza, para que nos den manitas, y no pies.

Ingredientes:
  • 4 manitas de cerdo partidas por la mitad
  • 2 hojas de laurel
  • 1 cebolla
  • 4 dientes de ajo
  • 1 tomates maduro
  • 1 vaso de agua de vino
  • 1 cucharadita de pimentón de la Vera (dulce)
  • 1 cayena
  • 10 granos de pimienta
  • un trozo de chorizo (opcional)
  • unas hebras de azafrán
  • rebanada de pan frito
  • hueso de jamón
  • aceite de oliva
  • sal
  • agua
Elaboración:

Aunque ahora suelen venir limpias es aconsejable repasar y lavar las manitas antes de ponerlas a cocer. En una olla expres cocemos las manitas durante 10 minutos tirando el agua del primer hervor y poniendo agua nueva junto con la cebolla pelada, el tomate, el hueso de jamón, pimienta, laurel, ajo y sal, para que terminen la cocción durante media hora mas para que estén tiernas y apartamos del fuego.

Mientras en una cazuela ponemos aceite de oliva una cebolla muy picadita, ajo y se deja pochar antes de añadir una cucharadita de pimentón, la cayena y las rodajas de chorizo (opcional), y rociamos el vaso de vino. Colocamos las manitas en la cazuela desechando los huesos centrales largos y cubrimos con la salsa que haremos con la cebolla, el tomate de la cocción junto con la rebanada de pan frito todo pasado por la batidora. Ponemos las hebras de azafrán junto con el jamón demenuzado y un poco de caldo si fuese necesario, y corregimos de sal. Mantenemos a fuego bajo durante diez minutos moviendo la cazuela con vaivén y servimos bien caliente.

Esta receta se puede preparar el día anterior al homenaje, porque como es sabido los guisos y las carnes estofadas suelen estar mejor cocinadas la víspera.