
Y es que, la actual situación económica está cambiando hasta los comportamientos mas cotidianos. Si antes era frecuente salir de tapitas o comer de restaurante, ahora se está imponiendo la austeridad, que ha dado pie a que muchas de las reuniones de amigos o familiares que antes se celebraban en el establecimiento favorito, ahora se lleven a cabo en casa dando lugar a que los salones de los hogares se hayan convertido en improvisados restaurantes, donde se organiza la cena del sábado, o el almuerzo del domingo. Esto es lo que se ha dado en llamar el “homing”, es decir, el quedarse en casa y cocinar para los amigos.
Cada vez se sale menos, o mejor dicho, se gasta menos en comer fuera. A esto también se une el que la cocina esté de moda y haya despertado el interés general por conocer las técnicas culinarias que emplean los maestros cocineros. La apuesta de los medios por difundir la gastronomía y la influencia de los televisivos cocineros han puesto en auge la cocina. Donde se nos enseña a ser capaces de hacer nosotros mismos la receta del día. Y es qué, con esas manitas tuyas y la termomix … no hay receta que se resista.

La difusión de la gastronomía en los medios ha hecho que la cocina y todo lo que rodea la buena mesa se haya convertido en un acto social en el que todos acabaremos entendiendo de vinos y sabiendo de cocina.
2 comentarios :
Julio, no sabes la ilusión que me hizo leerte en la revista municipal. Enhorabuena por tu artículo y por supuesto, por tu receta, que como ya te comenté en su dia me gustó mucho y la tengo en "pendientes" para hacerla próximamente.
Charo eres una amiga, con palabras tan halagadoras solo me queda decirte: Pídeme lo que quieras.
Un beso
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