
La carne del salmonete es firme, blanca y de un excelente sabor. Su color varía en función de la profundidad y de la época del año, entre el marrón y el rojo. El salmonete de fango (llamado de mala casta) o barbado es liso y como su nombre indica vive en fondos de arena y fango, su carne es menos compacta y de sabor mas insípido. Por el contrario, el de roca tiene una línea oscura desde el ojo hasta la cola y varias líneas amarillas que la atraviesan y su sabor es mas marino y mas intenso por lo que goza de mas predicación y cotización en la cocina.
Son legión los seguidores gastronómicos de estos rosados pececillos dispuestos a saborearlos fritos, a la plancha, o en otros elaboraciones, siendo el salmonete frito la manera mas popular de consumirlos.
El mercado de abastos de Montilla, que tiempo atrás contaba con numerosos puestos de pescado y donde la pescaderas voceaban el género al paso de la gente -por cierto, que ya solo quedan dos puestos- ha visto como las grandes superficies están haciendo mucho daño al mercado tradicional. Incluso esta obligando a muchos tenderos a echar la persiana.
Mi pescadera Pepi "La Bayora" descendiente y familia de una saga de vendedores de pescado de toda la vida en la plaza de abastos. Tenía el viernes a la venta toda una exposición de pescados que entraban por los ojos, con merluzas, doradas, pijotas, vitorianos (boquerón malagueño), salmonetes y otras variedades de pescados, moluscos y crustáceos hasta completar un repleto puesto. Pero mi "santa" esposa conocedora de mis gustos pescateros -25 años de feliz unión dan para mucho- compró boquerones, pijotas y los rosados salmonetes de roca a 9,50 euros/kg. tenían un tamaño idóneo para comerlos en fritura porque los mas grandes van mejor para hacerlos a la plancha acompañados con una salsa de aceite, ajo y perejil por encima, resultan exquisitos.
Preparación:
Después de eliminar sus agallas y escamas se lavan ligeramente, la sal se le pone justo unos minutos antes de freírlos en abundante aceite de oliva que deberá estar muy caliente a 180º. Se enharinan con harina para freír tamizando los salmonetes, y se van echando en pequeñas tandas para que el aceite no se venga abajo, y para que el salmonete esté suelto, y no se apelmace. Este paso sirve para cualquier pescado que vayamos a freír porque la inmersión en el aceite muy caliente crea una costra que evita que éste penetre en el interior, y el resultado sea crujiente y jugoso. No conviene freírlo mucho y se debe sacar del aceite cuando alcance un tono dorado, dejarlo mas tiempo es pasarlo de su punto y que nos quede seco y oscuro para pintarnos bigotes.
Una vez fritos se sacan y se dejan escurrir de aceite en papel de cocina. Se ponen en el plato y a la mesa a disfrutar de esta delicia que podemos acompañar con un vino joven afrutado. Por amor patrio y por su calidad recomendare siempre los de esta D.O. tipo Viña Verde o Marqués de la Sierra.
4 comentarios :
Deliciosa elección en la pescadería la de tu mujer.
En casa nos encantan, especialmente a los autores de este blog, pero a la dura Castilla llegan menos.
En esto de saborear buen pescado no podemos quejarnos las gentes del Sur.
Navegando por la red acabo de atracar es este blog y tengo que decir que me encanta, con vuestro permiso me quedo por aqui.
Saludos
Marita, eres bienvenida y sientete como en tu casa.
En justa atención me acerco a conocer tu blog.
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