Para aquellos que tengan previsto una visita a Nápoles, recomendamos de la mano de nuestro amigo Paco, viajero incansable que en su periplo por tierras italianas recaló en la ciudad napolitana, y descubrió un lugar idóneo donde se come bien y a buen precio, algo difícil de encontrar en estos tiempos y sobre todo en Italia. El lugar en concreto esta en la Piazza de Sannazzaro, y se llama Pizzería da Pasqualino, un restaurante pizzería muy tradicional dispone de una bonita terraza y la decoración del local nos traslada a la Italia que filmo Fellini en sus películas. Las paredes están plagadas de fotos de músicos y cantantes y gente de la farándula que pasaron en su día por Pasqualino.
El estableciminto ha pasado de padres a hijos y es la cuarta generación la que actualmente dirige este típico lugar fundado en el 1898, por su antigüedad es toda una institución en Nápoles. En la fotografía que ilustra esta recomendación podemos ver a sus primeros propietarios y el personal de la casa.
La capital del estado de Hungría es Budapest, también conocida como la perla del Danubio. Esta ciudad es el resultado de la unión, en 1873, de Pest, Buda y Obuda (el viejo Buda). Desde el final del Comunismo, Budapest ha creado una importante industria en torno al turísmo. Considerada por unos "el Paris del centro de Europa". Esta ciudad sufrió importantes bombardeos durante la Segunda Guerra Mundial. Buda, es la región occidental formada por colinas, y Pest, la planicie situada del lado oriental del Danubio. La característica fundamental de la ciudad es que Buda es además una región de colinas, bosques y lugares de excursionismo (Fotografías F.Salido). Los dos lados de la ciudad están conectados por medio de siete puentes de tráfico vial y peatonal y dos ferroviarios.
Los amantes de la cultura cuentan en esta ciudad con infinidad de posibilidades para disfrutar de lo mejor de la cultura gracias a sus numerosos museos, teatros, cines, el Teatro Nacional de la Ópera, el Teatro Municipal de Operetas, el Conservatorio. etc. La ciudad está llena de monumentos y edificios de gran valor artístico e histórico. A Budapest se le llama también con derecho la ciudad de los balnearios.
Vista exterior del mercado.
Interior del mercado donde se puede apreciar su tipo de construcción, y sus numerosos puestos de venta de productos comestibles y de souvenirs.
Imitando al gran Rockero en aquella histórica presentación recogida en su disco "Conciertos de Rock y Amor. Trataré, aunque burdamente de darle esa impronta para presentar a los componentes de esta fotografía. ...Tocando el bajo: Curro Montoya. Tocando el saxo: Rafa Quintero. Tocando el piano: Luisito "Verbenas". A la guitarra: Antonio Casado. En la batería: Antonio Mata. Coros: Julius & Solano Brother . Voz solista: El gran Miguel Rios. Y en la otra esquina, bien: José Manuel Gallardo Salamanca, el único, el genuino very-very Pirulein, bien, bien...¡coño bien!
Queda claro que hoy es uno de esos días en los que no ofreceremos ninguna receta de cocina. No hablaré de vinos ni de gastronomía, ni de nada que se le parezca. Hoy quiero dar un pequeño espacio protagonista a la música y en particular a mis recuerdos musicales. Considero, que como en toda buena mesa que se precie también se necesita que tenga una buena sobremesa. Es aquí donde entra a formar parte una amena tertulia aromatizada con un buen habano, y sosteniendo en la mano una copa de balón con su espirituoso liquido (primo, nos estamos aburguesando). Todo esto compartiendo charla y recuerdos con personas a las que le guste conversar sobre las cosas mas terrenales. Decía el filósofo griego Epicuro, tres siglos antes de Cristo lo siguiente: "A quien no contenta lo pequeño, nada le contentará". La fotografía que ilustra esta entrada nos muestra al rockero Miguel Ríos, y un grupo de jóvenes incondicionales entre los cuales me encuentro. El artista granadino luce una amplia chilaba, quizá fruto de las influencias nazaríes de su tierra natal. Recuerdo con claridad meridiana a pesar de los años transcurridos todas y cada una de las anécdotas acontecidas en aquellos días previos y a posteriori del gran concierto que ofreció aquella noche de primeros de agosto de 1980 (8-8-80) en la que Miguel, y su banda estuvieron sembraos.
Se trataba de un festival de música que se celebraba en el Albero Music (Montilla) estos conciertos veraniegos organizados por "El Orti", fueron bien acogidos por el publico local y de los alrededores. Llegando a denominarse en veranos sucesivos como la "Uva Rock". Donde se daban citan los grupos mas importantes del panorama musical español. Una serie de conciertos que marcaron época en los años 80 en esta comarca. Con posterioridad he tenido ocasión de saludar nuevamente a Miguel Ríos, y siempre sale a relucir aquel memorable concierto y algunos recuerdos de su paso muchos años atrás entre nosotros. En esta ocasión visito Montilla con motivo de haber recibido el premio nacional al mérito rockero que le concedió La Abuela RockMusical Club de Montilla.
Como buen seguidor de su música, en mis años rockeros procuré hacerme con la discografía del artista granadino.
Miguel Ríos, consiguió reunir un magnífico grupo de músicos para formar la banda que le acompañaría en el tour de ese verano y en la promoción del ROCANROL BUMERANG,consiguiendo un éxito sin precedentes. Conservo como oro en paño un ejemplar firmado por aquella mítica banda.
Voz: Miguel Ríos Flauta: Thy's Van Leek (ex del grupo Focus) Bajo: Tato Gómez Percusión: Carlos Narea (productor de este disco) Piano: Rafael Guillermo Guitarra: Javier Vargas Guitarra: John Parsons Coros: Mario Argandoña
Por mucho que hayamos visto y leído de Venecia, no hay sensación mas reveladora que la llegada a esta ciudad milenaria a través de el Gran Canal. Contemplamos desde la lejanía la silueta que conforma el conjunto arquitectónico formado por el Palacio Ducal, la Basílica de San Marcos, flanqueada por el Campanile, y observamos a medida que nos vamos acercando que se confirman nuestras mejores presagios y es que la majestuosidad de esta ciudad no deja indiferente a nadie.
Haciendo un recorrido que se sale del circuito habitual que hacen los turistas, observamos que la ciudad de los canales nos muestra su lado menos conocido por los visitantes, como es su mercado. Atrás han quedado el Puente Rialto, el Palacio Ducal y la bulliciosa plaza de San Marcos, para adentrarnos en estos otros lugares convertidos en santuarios del abastecimiento alimenticio de venecianos y paduanos, dandonos a conocer el día a día en sus hábitos de consumo. (Fotografías F. Salido)Mercado de los alrededores de Venecia, concretamente de Padua. "Justa Padua, madre de las Artes". Así describió Shakespeare la ciudad en la que se encuentra la segunda universidad más antigua de Italia. Aquí impartieron sus lecciones Dante y Galileo.
En esta ocasión hemos cocinado unas almejas al ajillo que es como mas gustan a mis comensales. Estas almejas son de las denominadas chirlas (chamelea gallina) es una especie de molusco bivalvo que habita en zonas litorales de poca profundidad y sedimento arenoso. Su distribución en la península Ibérica es típicamente mediterránea.
En mi visita al mercado pude comprobar que ese día habían entrado unas excelentes chirlas que entraban por los ojos, y muy frescas, de vivitas que estaban hacían palmas antes de saltearlas. En parte ya tenia resuelto el aperitivo que ofrecería este día a mis amigos. Todo un señor aperitivo para tomar como entrante previo a la comida y acompañadas de un vino fino de Montilla.
Ingredientes: - chirlas - aceite de oliva virgen extra - 3 dientes de ajo - 1 vaso de vino fino de Montilla - perejil
Preparación: La cantidad de almejas al tratarse de un plato para compartir al centro la dejo a vuestro criterio. Hay que tener en cuenta siempre el número de comensales que se sentaran a la mesa. En esta ocasión fuimos seis personas y se prepararon cerca de un kilo, toda una señora fuente de chirlas para el aperitivo. Se cogieron las almejas y se pusieron en agua con sal y un chorrito de vinagre, y se dejaron que soltaran la arena que puedan contener. Preparamos una cazuela o sartén el tamaño dependerá de la cantidad de almejas que vayamos a preparar procurando que las almejas tengan espacio suficiente, y no queden demasiado amontonadas para que a la hora de hacerlas el calor que reciban sea uniforme y no nos llevemos la sorpresa de que muchas no abran por falta de temperatura. Ponemos un chorreón de aceite y los ajos picados y dejamos que se vayan dorando poco a poco. Damos un último lavado a las almejas, escurrimos bien de agua y las incorporamos a la sartén junto con el vino y el perejil fresco picado. Justo en este momento subimos a fuego vivo y tapamos. Dejamos hacer de ocho o diez minutos, y al comprobar que estén abiertas apartamos y servimos en una fuente junto con la salsa que han soltado.
Truco de cocineros: Si nos gusta que la salsa resultante tenga un poco de cuerpo, y no quede demasiado liquida se suele poner a la hora de freír los ajos en la sartén un poco de pan rallado, o bien harina.