Las pechugas de pollo son una de las piezas mas solicitadas por los consumidores de carne de ave. Tiene a su favor el precio y la versatilidad a la hora de cocinarla porque se presta a prepararla en salsa o bien a la plancha con su aceite de oliva, o como mas les gusta a los pequeños de la casa que es comerla empanada. Sea como fuere posee una carne delicada aunque algo seca para mí gusto. Pero para que se nos haga menos aburrida a la hora de consumirla nosotros vamos a prepararlas en salsa con los ingredientes que detallamos a continuación.
Ingredientes: (4 personas)
- 600 gr. pechuga de pollo
- 3 cucharadas de salsa de tomate
- Aceite de Oliva
- Sal y pimienta
- 2 dientes de ajo
- Perejil
- 1 hoja de laurel
- Vaso de vino
Preparación:
Para preparar estas pechugas de pollo primeramente lavaremos bien y trocearemos. Disponemos una cazuela con aceite de oliva y añadiremos las pechugas salpimentadas para que se vayan dorando. A continuación, en un mortero machacamos los ajos y el perejil y ponemos el vaso de vino. Echamos este majado junto con el laurel y dejamos que se termine de hacer. Cinco minutos antes de apartarlas ponemos la salsa de tomate dejando a fuego suave. Y solo nos queda tomar un buen trozo de pan y disfrutar de estas pechugas cocinadas en salsa.
8.7.08
Pechugas de pollo en salsa
3.7.08
Mercado de Bursa (Turquia)
Vista panorámica de la ciudad de Bursa, situada al noroeste de Turquía. Desde donde nuestro buen amigo Paco Salido, viajero romántico por tierras turcas nos envía estas fotografías para que podamos disfrutar de la visión de esta bella ciudad. En ellas recoge el bullir de la gente en el mercado y el recogimiento de sus habitantes en las mezquitas."Bursa verde", como se denomina a menudo esta ciudad posee numerosos edificios construidos durante el periodo otomano. Cuenta con una población de dos millones de habitantes. Y es una de las ciudades más grandes con que cuenta Turquía.





26.6.08
Parrillada de verduras
Es importante decir también que las verduras principales que no deberían faltar en una buena parrillada son: el calabacín, la berenjena y el tomate, por su buen sabor y por ser unos productos con muy pocas calorías ya que cerca del 90% de su peso está compuesto por agua. A la vez, aportan a nuestro organismo gran cantidad de vitaminas y minerales en estado más puro. Cualidades que se van perdiendo cuando se someten a las verduras a largos tiempos de cocción. Por este motivo, recomendamos que hay que atreverse a disfrutar de las verduras a la barbacoa este verano.
La forma de prepararlas requiere de poca ciencia, pero es muy importante lavarlas bien, luego cortarlas como vemos en la foto, y ponerlas a la plancha con una pizca de sal y unas gotas de aceite de oliva. Precisan de poco tiempo, por lo que conviene estar a su cuidado.
24.6.08
Restaurante Don Quijote
Con el deseo de servir de cicerón para aquellos que tengan intención de visitar esta tierra del sur de Córdoba que sepan, que pueden disfrutar no solo de nuestros afamados vinos, sino también que aquí se encontrará con una cuidada oferta gastronómica.
El restaurante Don Quijote, es un establecimiento enclavado
en el centro de Montilla, con más 35 años de servicio. Comenzaron en lo que era entonces un escueto bar donde servían las típicas tapas de esta zona y unos apetitosos bocadillos de calamares. Con el tiempo fueron ampliando hasta convertirlo en lo que conocemos hoy, un establecimiento grande de dos plantas y bodega, decorado con buen gusto y en el que han empleado materiales tan nobles como la madera y el barro. En la planta baja esta el bar y un espacioso restaurante que cuenta además con salón independiente en la bodega para comidas familiares o de empresa. Dispone de una cuidada cocina en la que ofrece los productos de temporada manteniendo la cocina típica de nuestra zona.
En la primera planta de este establecimiento disponen de un espacio exclusivo con patio descubierto que han dado en llamar La Brasería, donde se ofrece una oferta culinaria totalmente distinta a la que se elabora habitualmente por aquí. Se han especializado en carnes, pescados y verduras, cocinadas a la brasa en horno de leña. El maestro asador cocina cara al público creándose un ambiente con un cierto aire de asador argentino pero, inmerso en la decoración de un patio tradicional andaluz. Un lugar agradable para acercarse un fin de semana y disfrutar de la buena mesa.
18.6.08
Caracoles chicos en caldo (2ª parte)
Aquí vá la técnica:
Los caracoles bien sean comprados en el mercado o cogidos en el campo -silvestres- conviene dejarlos al menos un día en ayunas. Incluso hay quien le pone un poco de harina o pan rallado con objeto de que se limpien interiormente.
Empezamos con el proceso de lavado para lo que necesitaremos un barreño con agua para lavarlos bien. Cambiamos el agua varias veces hasta que el agua salga limpia. Hasta aquí se hace todo igual como en el proceso tradicional.
Una vez limpios los ponemos en una olla con agua y una rama de hierbabuena a fuego muy suave. Cuando tengan todo el gañote fuera subimos el fuego y apartamos antes de que hiervan. Tiramos esa agua en el fregadero sobre un escurridor y cortamos la cocción con agua fría, a la vez que lavamos nuevamente. Escurrimos y reservamos.
Para preparar el caldo ponemos al fuego una olla con agua, una pastilla de caldo de ave, o dos dependiendo de los litros de caldo que deseemos hacer. También ponemos una rama de hierbabuena, guindilla y sal. Cuando el caldo este hecho retiramos la hierbabuena y echamos los caracoles y listos para degustarlos.
Esta otra forma de elaborar la receta cocinando los caracoles por un lado, y haciendo el caldo por otro, la considero incluso más acertada y aséptica. Ponemos aquí un punto de reflexión a la hora de cocinar estos delicados moluscos gasterópodos.


