En mi visita al mercado pude comprobar que ese día habían entrado unas excelentes chirlas que entraban por los ojos, y muy frescas, de vivitas que estaban hacían palmas antes de saltearlas. En parte ya tenia resuelto el aperitivo que ofrecería este día a mis amigos. Todo un señor aperitivo para tomar como entrante previo a la comida y acompañadas de un vino fino de Montilla.
Ingredientes:
- chirlas
- aceite de oliva
virgen extra
- 3 dientes de ajo
- 1 vaso de vino
fino de Montilla
- perejil
Preparación:
La cantidad de almejas al tratarse de un plato para compartir al centro la dejo a vuestro criterio. Hay que tener en cuenta siempre el número de comensales que se sentaran a la mesa. En esta ocasión fuimos seis personas y se prepararon cerca de un kilo, toda una señora fuente de chirlas para el aperitivo.
Se cogieron las almejas y se pusieron en agua con sal y un chorrito de vinagre, y se dejaron que soltaran la arena que puedan contener. Preparamos una cazuela o sartén el tamaño dependerá de la cantidad de almejas que vayamos a preparar procurando que las almejas tengan espacio suficiente, y no queden demasiado amontonadas para que a la hora de hacerlas el calor que reciban sea uniforme y no nos llevemos la sorpresa de que muchas no abran por falta de temperatura. Ponemos un chorreón de aceite y los ajos picados y dejamos que se vayan dorando poco a poco. Damos un último lavado a las almejas, escurrimos bien de agua y las incorporamos a la sartén junto con el vino y el perejil fresco picado. Justo en este momento subimos a fuego vivo y tapamos. Dejamos hacer de ocho o diez minutos, y al comprobar que estén abiertas apartamos y servimos en una fuente junto con la salsa que han soltado.
Truco de cocineros:
Si nos gusta que la salsa resultante tenga un poco de cuerpo, y no quede demasiado liquida se suele poner a la hora de freír los ajos en la sartén un poco de pan rallado, o bien harina.


