User-agent: Mediapartners-Google Disallow: El Club de la Cazuela

30.9.08

Puding de frutas

Postre de Puding de frutas (c)La CazuelaEste es un postre muy agradecido que nos permite aprovechar ingredientes que de otra forma tendríamos que tirarlos. Por ejemplo, las magdalenas que quedaron duras, sobaos, restos de croasán, galletas, o cualquier dulce abizcochado nos puede servir. Incluso, si tenemos pan duro podemos hacer un puding de pan, en este caso le tendremos que añadir algo mas de azúcar.

Moldes de Punding en el horno
Ingredientes:

(Para dos moldes de 1l.)
- 1,5 L de leche
- 8 huevos
- 200 gr. de azúcar
- piel de limón
- 1 purito de canela
- 1 lata de melocotón en almíbar (pequeña)
- 1 lata de piña en almíbar (pequeña)
- base de bizcocho
- caramelo (6 cucharadas y de azúcar y un vasito de agua)

Preparación:
Hacemos un caramelo con 6 cucharadas de azúcar y un poco de agua -para que nos quede rubio- y caramelizamos los moldes.
Ponemos a hervir la leche junto con el azúcar la piel de limón y el purito de canela, si es de los largos utilizar sólo la mitad de canela. Al primer hervor retiramos del fuego sacando la canela, el limón y se deja que pierda temperatura. Batimos los huevos y se van incorporando lentamente a la leche sin dejar de mover con la varilla. A continuación, añadimos la base de bizcocho desmenuzada junto con el melocotón y la piña cortado en daditos. Sin dejar de mover tenemos a fuego suave un par de minutos. Llenamos los moldes y metemos en el horno precalentado a 180º al baño María, durante 45 minutos dependiendo del horno. El puding esta hecho cuando en su interior alcanza los 90º. Pero como no tenemos termómetro de cocina lo mejor es comprobar que la superficie este doradita, y pinchando un cuchillo observar que éste salga limpio. Sacamos del horno y dejamos enfriar antes de desmoldar.

25.9.08

El Chef "Carloto" en la Revista de Fernán-Nuñez


La noble villa de Fernán-Núñez, con motivo de sus fiestas patronales en Honor de Ntra. Sra. de la Salud viene publicando cada año una completa revista a todo color (200 páginas) que edita su ayuntamiento. Por sus páginas discurre como arroyos de agua clara las vivencias de sus gentes, la historia local, entrevistas, opinión, deporte, gastronomía, música, arte, literatura y la poesía que nace de sus vecinos. Todo un amplio recorrido que hace que esta publicación sea muy amena a la par que ilustrativa, y qué, nos viene a mostrar el pasado y presente de este pueblo cordobés.

Agradezco, a Juan Jesús Luna Jurado encargado de la Biblioteca Municipal de Fernán-Núñez, y redactor-coordinador de esta revista, el ofrecimiento que me hizo en su día para colaborar en tan notable publicación.

En las páginas 166 a la 169 se recoge una amplia semblanza del maestro de cocineros: Carlos Rodriguez Roldán "Carloto".

24.9.08

La cocina es cultura

El cocinero Rafael Rubio América, con la ayuda de Francisco Hidalgo concejal de cultura preparando una barbacoa.Rafael Rubio "América" y Francisco Hidalgo
Qué la cocina es un arte, y por supuesto forma parte de la cultura de los pueblos, nadie lo pone en duda. Ni siquiera el propio concejal del ramo. Aquí vemos al que ha sido concejal de cultura de esta ciudad durante tres legislaturas Francisco Hidalgo Salido, participando en la cocina para un evento organizado por el A.M.P.A. del colegio "Gran Capitán" de Montilla.
Con la gastronomía se ha procurado siempre el encuentro, y el acercamiento de unas personas con otras. Convirtiéndose esta ancestral costumbre en todo un rito de convivencia de los pueblos, ya sean árabes, griegos, romanos o indios... Y que, ha trascendido hasta nuestros días formando parte destacada en nuestra cultura. Hoy en día, igual que ayer el condumio esta presente en las celebraciones sociales, por eso, no hay boda sin banquete, ni bautizo, ni comunión, ni nada digno de ser celebrado donde no este presente la comida socializada (repartida con equidad). Y cuando no lo hay, cualquier pretexto es bueno para organizar una paella o una barbacoa.
En unos tiempos, en los que en esta sociedad se come más por deleite que por la esencial necesidad de nutrirnos. Se aprecia y se disfruta mas si cabe el placer que conlleva compartir mesa y viandas regadas con vino de la tierra, haciendo de este un acto un encuentro festivo como antes lo hicieran otras culturas.
Rafael Rubio y Diego, preparando una chuletadaRafael Rubio "América" acompañado por Diego, asan la carne a la parrilla, toda una chuletada para un día de fiesta y alegría.

23.9.08

Nuestra Gastronomía

Bodegón de productos de la zona

Montilla, tierra de gente cercana y solidaria conocida por ser la cuna de Gonzalo Fernández de Córdoba "El Gran Capitán" y de "San Francisco Solano", entre otros personajes ilustres... Tampoco lo es menos en términos gastronómicos por la ancestral crianza de sus vinos generosos.
La comercialización de nuestros vinos es tarea muy importante y hay que desterrar esa falsa creencia que viene a decir que el buen paño en el arca se vende. Graso error de los productores que piensen esto, porque el vino hay que airearlo y sacarlo de su obligado encierro en botas de roble una vez que ha adquirido la madurez, o sea, la solera. No es tarea fácil lo sé, máxime en un país cuyo territorio esta plagado de vides y de buenas zonas vinícolas que han llegado antes que nosotros a posicionarse en un mercado saturado de vinos de calidad. Y donde el consumidor entendido pide el vino por el nombre de la zona vinícola, y cuando no por la marca.

Por este motivo, se hace más necesario buscarle una novia a nuestros vinos. Si ya hemos logrado casar a nuestro genuino P.X. (vino dulce de pasas de la variedad Pedro Ximénez) con los postres, pienso que igual suerte merecen correr nuestros finos, amontillados, jóvenes blancos, rosados y tintos. Un abanico de vinos que pocas D.O. pueden presumir de elaborar.

Y es aquí donde veo la necesidad de elevar conjuntamente nuestra gastronomía a altar del vino para que exista un verdadero maridaje. Que fin tiene el vino si no el de acompañar como amante inseparable a una buena comida. Hoy en día, no se entiende el vino sin la gastronomía. Atrás quedaron las viejas costumbres de tomar el vino a palo seco, que entre sus dichos o refranes se decía entonces: “Si quieres conservarte como el bronce tomate un medio a las once” o aquel otro “El que va de entierro y no bebe vino el suyo viene de camino” . Y no por viejos consejos y hábitos eran sabias maneras de disfrutar del vino. Tratando a este ancestral producto de fermentación natural -bajo velo en flor- como vulgar bebida. Por suerte hemos aprendido a disfrutarlo quedando desterrada esta nada recomendable forma de consumirlo. Hay que reconocer y entender que eran otros tiempos y otras costumbres la mayoría impuestas por unos establecimientos donde solo servían vino.

Habría que preguntarse ahora hacía donde camina nuestra gastronomía, donde la oferta culinaria de la llamada cocina breve -tapas- que ofrecen nuestros establecimientos es un tanto monocorde y sin contrastes. Se sigue desde los tiempos del chef Carloto, hace de esto algo más de 40 años basando nuestra su oferta culinaria en la cocina de fritos siendo esta forma de preparar los alimentos la que ocupa el grueso de la oferta que podemos ver en las minutas de nuestros establecimientos. Aunque reconocemos que los Flamenquines, las Croquetas caseras, los Crispines, etc. Siguen siendo tapas muy validas por populares y difícilmente se puede prescindir de ellas. Pero, por eso decimos que no hay contraste porque la oferta culinaria es la misma en casi todos los establecimientos de cocina caliente. Hay que marcar la diferencia lejos de la homogeneidad que nos vienen ofreciendo la gastronomía local.

A modo de curiosidad, no habrá otro lugar donde para nombrar un mismo plato se le llame de mil maneras distintas, y me estoy refiriendo al San Jacobo, que según cada establecimiento le bautiza con su propio nombre. Así tenemos: Carlotín, Quijotín, Camachín…, y en la carta del restaurante el diminutivo toma cuerpo de cosa especial y se denomina solomillo ... seguido de nombre del establecimiento por bandera como enseña de ser una de las especialidades de la casa. Así que, el pobre San Jacobo esta más movido que las reliquias de Santa Teresa.

Nuestra gastronomía y me estoy refiriendo a nuestros bares y restaurantes necesita renovarse en unos tiempos en los que los consumidores demandan una oferta mas interesante. Porque se continúa trabajando la misma culinaria desde que el chef Carloto pusiera los mimbres de la cocina que se viene haciendo aquí desde hace más de 40 años. Solo basta coger las minutas de estos establecimientos para comprobar que la mayoría es un calco. No nos podemos quejar si luego la gente sale a otros pueblos de los alrededores a disfrutar de otra gastronomía, no digo mejor, pero si diferente.

Los consumidores somos gente cada vez mas entendida y amante de la buena mesa a los que nos gusta disfrutar de la armonía de un buen vino acompañado de un buen plato bien cocinado.

Y hago aquí una propuesta a este gremio para que los jóvenes cocineros trabajen más en diversificar su oferta culinaria sin despreciar la raíces de nuestra cocina tradicional. Porque entiendo, que esto ayudará a que encontremos nuevas especialidades en las cartas y no como ocurre ahora que todas se parecen en sus contenidos. Hay que profundizar más es nuestra rica y variada cocina popular cordobesa aprovechando los buenos productos que nos ofrece esta región. Porque Montilla, era antes y ahora en menor producción tierra regada por innumerables fuentes que ve como crecen en sus huertas excelentes productos como nuestras afamadas alcachofas, tomates, pimientos, berenjenas...

Insisto, si queremos poner en valor nuestra gastronomía tendremos que trabajar por mejorar la oferta culinaria que se ofrece hoy.

19.9.08

Merluza en Salsa Marinera

Merluza en Salsa Marinera (c)J.Portero 08Estamos ante uno de los denominados pescados blancos mas demandados como es la merluza, pertenece a la familia de los Merlúcidos, y de entre el gran número de variedades de esta especie existente, tal vez sea la merluza europea que se pesca a ambos lados del Atlántico y en el Mediterráneo la que posee la carne mas exquisita. De hecho, siempre ha sido uno de los pescados preferidos por los consumidores.
Esta merluza en salsa cuya receta vamos a dar hoy, pesaba alrededor de kilo y medio, unas primeras rodajas o supremas de las cercanas al cogote se prepararon a la plancha. Reservando el resto para hacer esta cazuela de merluza acompañada de una salsa tipo marinera. Digo tipo, porque se sustituirá el marisco y su flambeado al brandy por un caldo de pescado.
Ingredientes:
Merluza troceada preparada para esta receta.(c)J.Portero-081 Merluza fresca

Para la salsa marinera:
- 1 cebolla
- 1 puerro
- aceite de oliva
- caldo de pescado
- salsa de tomate
- vino blanco
- perejil
- 1 cucharadita de harina
- sal
- pimienta, o aro de guindilla (al gusto)

Preparación:

Para la salsa marinera, se pone una sartén al fuego con un chorrito de aceite de oliva, la cebolleta muy picada, junto con el puerro, los ajos, y dejamos que se poche a fuego suave. Cuando esté añadimos una punta de pimentón y una cucharadita de harina diluida en agua. Ponemos el vino y el caldo de pescado -pastilla diluida en agua-. Movemos bien, salpimentamos, y finalmente echamos la salsa de tomate. Dejamos cocer unos cinco minutos más y apartamos. Y ya tenemos una salsa marinera que pasaremos a una cazuela. Si queremos la salsa mas fina podemos utilizar la batidora.

Ahora le toca el turno a la merluza, una vez limpia se descama y se corta en rodajas. Ponemos la cazuela con la salsa a fuego medio y cuando este caliente colocamos las rodajas para que estén bañadas con la salsa. Dejamos que se cocine durante 15 minutos y de cuando en cuando movemos la cazuela como si se tratara de un pil-pil, evitando menear con la cuchara para no romper la merluza. Antes de llevar a la mesa espolvoreamos por encima con perejil fresco picado

16.9.08

Las vendimiadoras

Vendimiadoras. (c)Archivo familiar J.P.J.Vendimiadoras montillanas (años 60).

Estamos inmersos en plenas labores de la vendimia en unos tiempos en los que cada vez se hace mas presente la mecanización en las faenas de la viña. Hace ya bastante tiempo que se dejaron de emplear bestias (mulos y mulas) para trasladar la uva de la viña al lagar, en su lugar se utilizan las llamadas “mulillas mecánicas” que sirven igualmente para labrar la tierra y acoplando un pequeño remolque transportan la uva, la aceituna…

La mecanización también se está incorporando en las faenas manuales y es posible que en breve veamos las máquinas recolectoras haciendo el trabajo por estos pagos. Sobre todo en las nuevas viñas plantadas en espaldera. Atrás quedaron esas escenas plasmadas en viejas fotografías que nos parecen ahora al verlas con la patina del tiempo, un tanto bucólicas pero que, vienen a mostrarnos el duro trabajo que desempeñaban las cuadrillas de hombres y mujeres vendimiando en los majuelos.

Especialmente penoso era para estas mujeres que tenían una jornada de sol a sol, la jornada era larga y el jornal corto; que duro pagaban en sus cuerpos el duro que llevaban a sus casas. Para ellas el trabajo no acababa nunca porque al llegar a la vivienda le esperaba mas faena: lavar, limpiar, hacer la cena, preparar el fardel para el día siguiente... Mientras, el hombre se marchaba a la taberna a jugar a la brisca y marcarse unos medios de vino.

Como decíamos al principio es tiempo de vendimia, y con ella la actividad llega a los majuelos y a las lagaretas y el olor a mosto envuelve un año más a este pueblo vinícola. Y nos recuerda, que detrás de un buen vino hay un duro trabajo que empieza mucho antes de que brote el primer pámpano en la cepa. Recorriendo un largo proceso hasta que llega a nosotros este liquido dorado considerado néctar de dioses. Así qué, cuando acerquemos el catavino a los labios para degustarlo apreciemos que dentro se encierra la cultura vinícola y las raíces de un pueblo y sus gentes.