User-agent: Mediapartners-Google Disallow: El Club de la Cazuela

28.2.09

Comer en Atenas

Vista exterior del restaurante <span class= Paseando por el barrio de Pláka (Atenas) uno se puede encontrar con calles estrechas y pintorescas llenas de colorido con geranios decorando las terrazas; estas plantas están muy presentes también en otro barrio pero este cordobés, me estoy refiriendo al barrio de la Judería con macetas de geranios y gitanillas colgando en las paredes encaladas. Parece que uno no hubiera salido de Córdoba, si no fuera porque sus gentes y el idioma nos devuelven a la realidad.
Como en toda zona turística no podían faltar las tiendas, recorrido habitual de turistas en busca de artesanía o algún souvenir.
En la plaza Avisinías tiene lugar todos los domingos por la mañana el famoso pazari, una especie de rastro. Muchos atenienses y turistas pasan el rato buscando antigüedades a buen precio. Es útil practicar el regateo, y también son típicas de esta zona las tabernas al aire libre.

LLegando la hora de comer existe un establecimiento en la calle Tripodon, junto a la iglesia de San Nikolaos, el restaurante Sholarhio, en el corazón de Pláka (antigua ciudad de Atenas). Un restaurante familiar que desde 1935 ofrece una cocina griega tradicional, esta ubicado en un antiguo edificio protegido. Llama poderosamente la atención su típica terraza en dos alturas y la vigorosa parra que sirve de verde entoldado y que luce en verano hermosos racimos de uvas.

En este restaurante podrá disfrutar de un ambiente agradable, su carta ofrece una variada oferta desde las ensaladas de temporada, queso saganaki de caviar (taramosalata), también ofrecen sopas al estilo Sholarhio, los platos de mar tienen un lugar importante, el bacalao, arenque, calamar, pulpo, etc. y las carnes, sin olvidar la Mousaka casera que elaboran. Disponen de bodega propia y sus precios no cortan la digestión a nadie.
La bodega Sholarhio incluye: la producción propia de vino tinto - blanco - oyzo - Tsipouro.
Suelen ofrecer cuando te sientas una variedad de platos de 18 a 20 especialidades griegas, el precio de estos platos oscila entre los 2,50 a los 5 euros.
Vino de la casa, un litro: 5 euros
Cerveza Large, 500cc: 2,5 euros
1,5 l. de agua mineral: 1 euro
Refrescos: 1 euro

Es importante saber que a Pláka no solo van los turistas sino que además es uno de los lugares favoritos de los atenienses para salir a cenar o pasear, ya que es una zona muy agradable en la que el tráfico de coches está restringido.

En el interior de este establecimiento se pueden ver fotos y objetos antiguos decorando sus paredes. Entre su clientela destaca principalmente los turistas atraidos por el encanto de este antiguo establecimiento.

Sorprende comprobar que una cocina tan pequeña puede ofrecer esa variedad de especialidades griegas.

En la terraza cubierta se respira tranquila, y se puede disfrutar en la planta alta de esta casa de unas bonitas vistas.

Una de la especialidades de la casa, un postre elaborado con almendras.

Un recuerdo de nuestro paso por el restaurante para unir al diario de viaje.

27.2.09

La Cazuela en Diario Córdoba

Estamos de enhorabuena por el reconocimiento que hace de este blog el Diario Córdoba en su edición de ayer 26 de febrero de 2009. El Blog, es una sección de este periódico a cargo de Manuel Ruiz Díaz, quien a su vez es el editor de Historias de aquí, el blog digital de este periódico. Y donde hace un recorrido por el panorama de la blogosfera generalmente cordobesa para mostrarnos semanalmente aquellas weblogs que considera mas interesantes para los lectores.
Agradecemos a este diario y a Manuel Ruiz, el haber hecho un hueco en sus páginas para mencionar este blog montillano. Todo reconocimiento que hacen a El Club de la Cazuela, nos llena de orgullo y viene a significar un acicate más para seguir trabajando y mejorarnos día a día.

Gracias.

24.2.09

Callos a la andaluza

Cazuela de garbanzos con callos (c)J.PorteroEsta es una receta contundente, de esas que no requieren mas acompañamiento que una buena ensalada, y un vaso de vino para completar todo un señor almuerzo. Estos callos que nada tienen que ver en su elaboración con el plato típico de la capital, los conocidos callos a la madrileña, porque aquí en Andalucía a este guiso se le añaden garbanzos, y en esta zona de la campiña sur cordobesa tan acostumbrados como estamos a los guisos de legumbres no puede faltar un buen puchero con unos elaborados sacramentos aprovechando la época de la matanza del cerdo.

A este guiso en Sevilla se le llama "menudo", y también hay quien sitúa la cuna gastronómica de esta receta en la culinaria malagueña. Pero como sabemos que la creativa no tiene fronteras, y mucho menos en la cocina donde con ingredientes autóctonos se han creado platos que han transcendido hasta nuestros días. También hay que reconocer que en cada lugar le dan su toque diferenciador y, aunque no hay una receta igual de un mismo plato siempre sabe igual de rica sobre todo cuando se siguen los buenos consejos de la sabiduría popular.

Ingredientes:
1 kg. callos limpios, 2 manitas de cerdo,
1/2 kilo de garbanzos, 1 chorizo, 1 morcilla (opcional), 2 cebollas, 1 tomate maduro, 1 cabeza de ajos, 1 pimiento verde, 1 patata, sal, pimienta negra en grano, una guindilla pequeña, perejil, azafrán, aceite de oliva.

18.2.09

Coliflor con pasta al graten

Nuestra receta de hoy, terminada y lista para gratinar en el horno.

Comenzaremos diciendo que la coliflor es una gran flor de corazón blanco envuelta de grandes hojas verdes que la protegen de la luz. La coliflor se presta a ser cocinada de diversas maneras: en menestras, rebozada y frita, en tortilla, en budines con salsa bechamel, adobada con buen pimentón y ajos fritos...

Hervir una coliflor tiene el pequeño inconveniente de su penetrante olor a la hora de cocerla. Cuando es fresca no da mucho olor, pero remedios tiene la iglesia y uno de ello es poner una chorrito de leche en el agua de cocer. Otro truco y este si que lo he probado es poner sobre la tapadera de la olla una sopa de pan empapada en vinagre, esto ayuda a neutralizar el olor a col.

Ingredientes:

- una coliflor pequeña
- 250 gr. de pasta (sevillanas)
- 1 tarro de tomate frito
- 1 cebolla mediana
- 2 dientes de ajo
- 4 lonchas de jamón
- aceite de oliva
- queso para gratinar

Ingredientes de la Salsa bechamel

- 25 gr. mantequilla
- 1 cuchara sopera harina
- 1/4 l. leche
- sal
- nuez moscada o pimienta

Elaboración:

Se limpia de hojas la coliflor y se separan los cogollos en trozos grandes para que no se deshaga durante la cocción. Se cuece en abundante agua alrededor de quince minutos. Una vez cocida separamos los cogollitos haciéndolos mas pequeños del tamaño de un bocado.

Ahora ponemos al fuego una sartén con aceite de oliva, ajos picados y la cebolla cortada. Cuando la cebolla este dorada añadimos el jamón troceado, el tomate frito y reservamos. A continuación, cocemos la pasta poniendo un poco de sal en el agua y cuando este al dente volcamos sobre el escurridor.

Mientras se cuece la pasta hacemos la salsa bechamel, para eso ponemos al fuego un cazuelo con la mantequilla y cuando este fundida se añade la harina, movemos con la varilla y dejamos que se cocine sin que se queme. Poco a poco vamos añadiendo la leche sin dejar de mover para que no se formen grumos. Se le raya un poco de nuez moscada y se le pone sal al gusto y cuando espese apartamos.

En una fuente de horno se vierte la salsa de tomate, colocamos la coliflor, y en otra capa la pasta, para terminar cubriendo con la bechamel y queso por encima. Se introduce la fuente en el horno precalentado y dejamos hasta que se gratine.

15.2.09

Cigalas cocidas

Cigalas cocidas (c) J.PorteroLa cigala (Nephrops norvegicus) como todos sabéis es un crustáceo de los llamados decápodo este término se aplica al crustáceo que tienen cinco pares de patas, de las cuales el primer par está modificado para formar las pinzas: el cangrejo de mar y la langosta, por ejemplo son decápodos.
Este es un crustáceo muy apreciado por su sabor resultando un bocado rico de sabor delicado que lleva aparejado el que en ocasiones resulte algo caro adquirirlas.
En estos tiempos de crisis poner en la mesa cigalas puede llevar a algunas personas a pensar que estoy haciendo una demostración ostentosa. Pero diré en mi defensa
y para tranquilidad sobre todo de mis acreedores que se trata de unas cigalas de 9,90 euros que compre en una oferta del Lidl para Navidad, y que en ese momento no se consumieron. La cosa esta mal, y no queda mas remedio que ir tirando de congelador y de paso aclaro, que sirvieron para preparar una cena algo especial para San Valentín.

La cocción:
Al tratarse de unas cigalas congeladas el primer paso a seguir con todo marisco congelado es dejarlo que se descongele lentamente. Después de seguir este paso ponemos agua a hervir sin laurel, ni rodajas de limón, solo agua y cuando alcance el punto de ebullición echamos las cigalas y las dejamos cocer por espacio de tres minutos. Sacamos con ayuda de una espumadera y las sumergimos en agua con sal y con hielo para cortar la cocción y que la carne quede firme. Dependiendo del tiempo que permanezcan en el agua fría así tomaran el grado de sal. La razón de poner la sal después de la cocción en el agua fría es porque los crustáceos tienen caparazón (exoesqueleto) que los hace impermeables y toman la sal durante el enfriamiento por un proceso de ósmosis.
El resultado fue que si estas cigalas eran atractivas a la vista no tengo palabras para describir las sensaciones que aportaron al paladar.